Astillero
Julio Hernández López
El sistema propone como paradigma de esperanza justiciera la corrección tardía y partidizada de una tropelía tan evidente y sostenida que habrá de quedar en anécdota cínica del desastre institucional si no es acompañada de castigo ejemplar a los policías, agentes del Ministerio Público, procuradores, jueces y demás autoridades que hubiesen participado en la farsa jurídica montada contra Alberta Alcántara y Teresa González, las mujeres de Santiago Mexquititlán que junto con Jacinta Francisco Marcial fueron condenadas a 21 años de prisión por el presunto secuestro de indefensos agentes federales en una fabulación de las que hoy mismo está lleno el país sin que alcancen las augustas preocupaciones de la Suprema Corte a remediar y menos a sancionar...
La Jornada
jueves, 29 de abril de 2010
miércoles, 28 de abril de 2010
La democracia se reduce a votar: lo dice el secretario de educación pública
El exceso de crítica al gobierno puede dañar el desarrollo del país: Lujambio
La democracia no precisa justicia social ni distribución equitativa de la riqueza, afirma
La Jornada
La democracia no precisa justicia social ni distribución equitativa de la riqueza, afirma
La Jornada
martes, 20 de abril de 2010
Pa eso me gustaban todos... Sabina, Tania y FECAL
Se dijeron cosas muy bonitas; fue muy interesante: Tania Libertad
Sabina y Calderón comieron, bebieron, cantaron y mantuvieron sus tesis
Claudia Herrera Beltrán
Periódico La Jornada
Martes 20 de abril de 2010, p. 12
Un achispado Joaquín Sabina salió de su encuentro con el presidente Felipe Calderón aún con los labios entintados de vino y diciendo: "El ingenuo era yo", pero mantuvo su opinión sobre la lucha contra el narcotráfico al dejar Los Pinos, donde, como contó Tania Libertad, bebieron "un poquito" de tequila y cantaron.
Sabina y Calderón comieron, bebieron, cantaron y mantuvieron sus tesis
Claudia Herrera Beltrán
Periódico La Jornada
Martes 20 de abril de 2010, p. 12
Un achispado Joaquín Sabina salió de su encuentro con el presidente Felipe Calderón aún con los labios entintados de vino y diciendo: "El ingenuo era yo", pero mantuvo su opinión sobre la lucha contra el narcotráfico al dejar Los Pinos, donde, como contó Tania Libertad, bebieron "un poquito" de tequila y cantaron.
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