La responsabilidad de los superiores
La Calle
Luis González de Alba
...
Hace un año, en Hermosillo, un incendio se propagó desde una bodega a una guardería vecina, mató medio centenar de niños y dejó marcados otro centenar. A diferencia de Tláhuac, DF, no hubo turba linchadora, ni cámaras de TV grabando ni alcaldesa presente pero huyendo con todo y su cuerpo de seguridad: fue un terrible accidente. Viví por años a espaldas de una guardería del IMSS o del ISSSTE, con una barda de por medio. Si hubiera sido pintor, pude haber tenido tambos de tíner almacenados junto, pues había un tejaván adecuado. No lo soy y no los tuve, pero nadie fue, nunca, a revisar si “el otro lado de la barda” constituía un peligro para los infantes.
Diario Milenio
No hay comentarios:
Publicar un comentario