Antonio Navalón
Cuenta atrás
18 de mayo de 2009
El águila y la serpiente
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En México queremos creer que ya no se vive la impunidad perfecta porque se abandonó el camino de la dictadura perfecta... el hoy presidente... por lo que sabemos hasta aquí, sus manos están limpias... nada le ata las manos para rescatar a México de sus horas más bajas... El Presidente no sólo es el primer mexicano entre los mexicanos, es el garante de la normativa constitucional y la representación ejecutiva de los poderes del Estado. Sobre él recae la responsabilidad en forma y fondo de la salud moral de la República.
Él puede ordenar las investigaciones de ley para devolverle al pueblo la confianza necesaria para varias cosas: seguir teniendo sentido pagar impuestos; continuar votando y que sirva de algo; y para ser quien acabe con la costumbre de verle la cara al pueblo como sistema de gobierno.
En cuanto al PRI, la víctima/verdugo de esta crisis, debe saber que ningún candidato a presidente municipal, a gobernador, o a presidente nacional, podrá llegar a serlo si no contesta la pregunta: ¿quiere el poder para lo mismo que lo quiso y lo usó Carlos Salinas?
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El Universal
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