¿Peleles?
Roberta Garza
2009-05-05
(...)
Porque López Obrador sigue en lo único que conoce, que es provocar la agresión para luego lucrar con sus despojos. Así construyó su trayectoria priista en Tabasco, el lío del desafuero, la estrategia luego de perder reñidamente la elección presidencial y ahora su respuesta al partido que no quiso seguirle el juego hasta el abismo: bien sabe que si sus agitadores hubieran sido tocados con el pétalo de una rosa, o si Ortega le lanzara un juicio de expulsión por hacer campaña a favor de un partido no sólo ajeno sino hostil al suyo, él quedaría como un héroe de renovados bríos frente a sus adorantes adelitas, a quienes poco parece importarles que todos los elementos —legales, morales y legítimos— estén en su contra.
¿Le está apostando Ortega a la inevitable agonía de un personaje que, a falta de instrucción y de articulación política, sólo conoce la vía del chantaje y se sabe perdido si no se la otorgan? Quizá. Y quizá tenga la razón.
Diario Milenio, 5 de mayo del 2009
No hay comentarios:
Publicar un comentario