Las decisiones de Ebrard, populares
La historia en breve
Ciro Gómez Leyva
Tras escuchar las duras críticas de restauranteros y comerciantes por las medidas de control decretadas el martes por el gobierno del Distrito Federal (GDF), uno pensaría que se trató de decisiones muy impopulares en la capital del país. Pero no lo son. Hasta ahora.
El Gabinete de Comunicación Estratégica (GCE) levantó ayer una encuesta telefónica (500 personas, Ciudad de México). Una amplia mayoría de 68 por ciento respondió que los empresarios deben dejar de lado su enojo y aceptar las medidas tomadas por la administración de Ebrard, “pues son por el bien de todos”. Sólo 23 por ciento opinó lo contrario.
Con base en esos números puede afirmarse que, hoy, el GDF cuenta con el respaldo ciudadano.
El respaldo, sin embargo, parecería obedecer, no a una credibilidad per se a lo que hacen Ebrard y su equipo, sino a que 43 por ciento de los entrevistados piensan que la crisis de la influenza está fuera de control, y a que un inquietante 59 por ciento cree que la realidad es más grave de lo que está informando el GDF.
Marcelo Ebrard debe saber que el apoyo se mantendrá sólo si se combinan dos factores: éxito y velocidad. A los anuncios restrictivos deben seguir las buenas noticias, los datos duros, secos, que permitan justificar que se actuó correctamente. Buenas noticias que deberían anunciarse lo más pronto posible.
De lo contrario, los ciudadanos se agotarán y las cifras de las encuestas darán vuelta. Algo que Ebrard no debe desear, y menos a dos meses de las elecciones. Por más que diga que no le temblará la mano para anunciar medidas impopulares.
Éxito y velocidad. El problema es que esta crisis depende de la cadencia de los científicos.
Diario Milenio, 30 de abril del 2009
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