(Román Revueltas se hace dos preguntas, y se responde ingeniosamente hablando -según él-. Para ahorrar tedio y burla, solo publicamos la segunda.)
P.- ¿Los tapabocas filtran virus microscópicos?
R.- Nunca he visto un virus, señoras y señores. Son demasiado pequeños.
P.- Ahora bien, nos avisan de que un simple trapo que te pones sobre el hocico y la trompa evita que estos rudimentarios organismos compuestos de proteínas y ácidos nucleicos se te metan dentro del cuerpo y comiencen a reproducirse.
Hipótesis.- Supongo entonces que los tales virus se quedan atrapados en la superficie de la mascarilla.
P.- Muy bien, pero si te la quitas
Respuesta en forma de pregunta (R f P).- ¿la propia tela no constituye, en sí misma, un foco de infección?
P.- Y, si tocas con los dedos la parte externa, la que está en contacto con el aire y que aloja a los gérmenes que supuestamente detuvo
R en f P.- ¿no te estás contaminando igual que si palparas la cara de un enfermo?
Conclusión.- No entiendo nada.
Diario Milenio, 30 de abril del 2009
No hay comentarios:
Publicar un comentario